Junio 4th, 2008 — Política Educativa
Cuando aprobé las oposiciones me convertí en Maestro Nacional. Aquello significaba que podía trabajar en cualquier rincón de España (península e ínsulas) Es decir que uno podía ir a todos los sitios si le apetecía.
Más tarde sigo pudiendo ir a cualquier sitio. Eso sí, si quiero ir a Galicia tendré que saber gallego, si al País Vasco el vasco, si a Cataluña el catalán; enteramente lógico. Tan lógico como que si quiero ejercer en Francia tendré que saber el francés y si deseo trabajar en Londres supongo que me pedirán saber inglés. Por lo tanto, sigo siendo Maestro Nacional, de eso no me cabe ninguna duda.
Pero, hay algo que no entiendo: por qué un maestro de una comunidad cobra más que un maestro en otra comunidad o por qué los calendarios de trabajo, las horas de dedicación y algunas otras cosillas no son iguales. Los sindicatos deberían esforzarse en que no hubiera diferencias.
Menos aún la creación de cuerpos docentes autonómicos.
Junio 2nd, 2008 — Comentarios, Curiosidades, Política Educativa
Tengo dos compañeros que nacieron el mismo año. Uno de ellos nació el 16 de mayo y el otro el 4 de septiembre.
El primero se jubila este año, el segundo tendrá que trabajar el próximo año.
Los dos nacieron el mismo año, tomaron la comunión el mismo año, aprobaron el ingreso el mismo año, compartieron curso en bachiller y magisterio, formaron parte de la misma quinta sufriendo el servicio militar juntos. Aprobaron las oposiciones el mismo curso, llevan trabajando más de 35 años.
Bueno, pues uno se fastidia y trabaja un año más que el otro.
¿Se fijan los sindicatos en estas cositas? Yo diría que no.
Febrero 14th, 2008 — Comentarios, Política Educativa
Desde que aprobé las oposiciones y me dieron el titulo de funcionario nunca me he sentido como tal. Tampoco he conocido maestro o maestra que tuviera alma, conciencia o espíritu funcionarial. De hecho la administración pública y los docentes parece que seamos como el agua y el aceite, no llegamos a ser un mismo ente por mucho que nos remuevan.
Una prueba de ello es lo siguiente:

No lo entiendo, y menos que haya sindicatos que lo apoyen. Habrá que ver que explican esos sindicatos para merecer mi voto en las próximas sindicales.