Alfabetización adultos

En este vídeo la señora nos explica la importancia que tiene para ella saber utilizar Internet y, al tiempo, nos hace darnos cuenta de que el concepto "analfabetismo funcional" ha cambiado bastante en los últimos años.

Teoría evolución

Hace un tiempo se publicó en el blog Microsiervos (añádelo a tu lector si todavía no lo tienes) un gráfico que muestra lo que piensa la gente de distintos países sobre la teoría de la evolución.

En azul los que piensan que es correcta, en marrón los que dudan, en rojo los que piensan que es incorrecta. 

El resultado es éste:

teoriaevolucion.gif

Como veís los finlandeses, esos sujetos que nos chinchan con los resultados del informe PISA están por detrás de nosotros. Algo haremos bien en los coles españoles.

Por si acaso en Microsiervos se explica que el término teoría (como en «teoría de la evolución») aunque incluya la palabra teoría, se refiere a una descripción de un conocimiento cuando tiene una base firme.

Por cierto, un servidor estaría en la zona roja. Pienso que un señor que existe desde siempre porqué sí estaba tan aburrido que creó el mundo en seis días, hizo el hombre, se olvidó de hacer a la mujer, volvió al cabo de unos días y le quitó una costilla al hombre e hizo a la mujer… y así hasta ahora las mujeres a la cola.

Alfabetización: saber leer y punto.

A través de Educación Tecnológica llego al blog Ordenadores en el aula en el que se anuncia una conferencia que el autor (Manuel Area) va a dar con el título: Saber leer en la sociedad de la información.

Miro la presentación que se muestra y me sorprendo sobre la idea que tiene el señor Area de la función de la escuela sobre la formación que debe dar la escuela.

Me da la impresión que el señor Area hace tiempo que no pisa una escuela de primaria o no diría lo que dice.

En la escuela lo que hemos de hacer es enseñar a leer y escribir, cálcular y razonar lógicamente todo lo mejor que podamos. Que no es poco.

Un maestro de ahora mismo en, por ejemplo, tercero de primaria pasa menos de 15 horas a la semana con los alumnos de su grupo en un aula en la que la más moderna tecnología que tiene es una pizarra con ganchitos para colgar mapas y tiza que produce poco polvo (Ver entrada titulada Pizarra 1.4 y anterior Curiosidad estadística. El resto del tiempo los niños se van o están con la religión o la otra, la música, el inglés, la educación física. Y de las 15 horas que el maestro está ante su grupo tiene que dar Conocimiento del Medio, Matemáticas, Lengua o Lenguas (según comunidades), Plástica. Todo repartidido en trocitos de 45 o 60 minutitos porque los niños tienen que ir y venir al gimnasio, el aula de música, estar con el maestro de inglés… En definitiva, sin un tiempo largo y extendido en el que poder trabajar a gusto y sacarle rentabilidad.

Si esperamos que la escuela “consiga alumnos y alumnas para que sean ciudadanados cultos, inteligentes y democráticos ante las tecnologías y la cultura del tiempo actual” como dice el señor Area, hemos de cambiar totalmente la escuela: sus espacios, sus tiempos, sus métodos, sus dotaciones y sus trabajadores.

Mientras tanto avanzamos, que no es poco. Pero dejemos de pedir peras al olmo o querer la Luna. Eso, creo, de momento corresponde a otras instancias.

Pidamos a esta escuela lo que esta escuela puede dar: leer, escribir y calcular.