La semana pasada la ministra de cultura trataba de llevar el agua digital al molino de sus colegas de la SGAE y colaba en una propuesta legislativa algunas reglitas bastante anticonstitucionales y muy lesivas para con la libertad de expresión. La más churrigueresca la de que un "Comité de no se sabe quien pero se intuye" pudieran cerrar cualquier web. Palmario queda que el tal comité iba a estar formado por sus colegas SGAE y que en un país en el que la frase "en juicios te metas aunque los ganes" es una maldición gitana muy acertada el que a cuatro culturetas se les ocurra cerrar una web sin juicio previo es un peligro de muerte para dicha publicación. Además el presunto delincuente no tiene el dinero público del Ministerio para dilapidarlo en juicios postcierre. En resumen, la ministra propone una barbaridad.
Tras conocerse las perversas intenciones de la ministra y sus colegas se produce la reacción de los usuarios de internet de todos los colores y latitudes. Se elabora un Manifiesto que se publica en miles de webs en unas horas.
Ante esto los gobernantes se dan cuenta de la metedura de pata y empiezan a decir aquello de "yo no era, yo miraba…" , "no es lo que parece…" y similarieces.
Pero, siempre hay un pero. En la prensa analógica viven muchos escritores y amigos de ellos o de "artistas" que tienen una corporativa tirria a los blogs y que ahora equivocan el tiro y se lanzan contra los internautas acusándonos de querer matarlos de hambre, de pretender que la creatividad sea gratis, de intentar no pagar por libros, canciones o películas. Y nos ponen a caer de un burro con su profesional prosa mercenaria.
Chicos, os diré que la habéis cagado. Nosotros no pretendemos que la creatividad sea por la gorra. Lo que no queremos es:
a) Pagar un canon, una multa una sanción sin haber cometido ningún delito. Me explico más claro: no pagar a Ramoncín por un DVD que voy a utilizar para grabar los vídeos de mis alumnos leyendo poemas, las presentaciones que hacen o las hojas de cálculo con las notas de sus exámenes. Eso es una indecencia que ya está ocurriendo, aunque siempre nos quedará Portugal u otros lugares para daros el esquinazo.
b) Que un imbécil me cierre la web porque diga que tengo un enlace a una sitio que infringe el derecho a la propiedad intelectual. Eso lo tendrá que decir una señoría, con estudios y oposiciones y después de escuchar mi versión de los actos.
Así que señores periodlistos y escritores no nos acuséis en falso que eso está muy mal, es muy feo y poco democrático. Estáis nerviosos ante la revolución digital, también lo estuvieron los cazadores cuando la revolución neolítica y no encerraron en el trullo a los ganaderos.
Otros artículos que te pueden interesar:



0 comments ↓
There are no comments yet...Kick things off by filling out the form below.
Leave a Comment