Parece ser que cada vez que sale el informe Pisa hay opiniones para todos los gustos y todos los colores. Los unos -los que mandan- que está la cosa bien, los otros -los que quieren mandar- que está la cosa mal.
Lo malo es que los unos en el gobierno mandan más bien poco. El MEC hace tiempo que dejó de tener influencia directa en las escuelas. Los otros se quejan cuando ellos han mandado en varios de los años de los que el informe recoge resultados.
Además, los unos no mandan en algunas comunidades con resultados nefastos según los otros, puesto que allí mandan los otros. Y los unos mandan en comunidades con buenos resultados en las que no han mandado casi nunca los otros. Pero, también resulta que hay sitios en los mandan unos que no son ni de los unos ni de los otros y, al parecer, la cosa les va bastante bien.
Y, por si esto fuera poco, hay otros que no dejan que los del PISA pisen sus aulas para elaborar el informe con lo que nos quedamos sin saber que tal va la cosa por esas tierras.
En resumen, un lío que a los maestros sólo nos sirve para leer titulares contradictorios, opiniones de todos los colores y no sacar nada en claro entre tanta tinta y tanto papel usado.
A mi, en esta ocasión me ha parecido instructivo el comentario de Julio Carabaña en El País: Avisos para no quedar en evidencia comentando PISA
Otros artículos que te pueden interesar:


