La ministra de educación ha afirmado durante la inauguración de la XXII Semana Monográfica de la Educación que “La formación de los profesores es básica” para alcanzar la mejora de la escuela a través de la nuevas tecnologías.
¡¡Gloria!! Veintipico años después de la aparición de los primeros PC, más de 10 años después de la irrupción de Internet en nuestras vidas se reconoce que la casa no se empieza por el tejado y que es necesario formar a los maestros en las nuevas antiguas viejas modernas tecnologías TiC. Es que hablar de nuevas tecnologías ya suena a ranciote.
La pregunta, mi pregunta es: ¿quién formará a esos maestros? ¿Están capacitados los profesores de las universidades españolas? (Ya sé que algunos sí, pero la pregunta es en general) ¿En qué se formará?
Y a los maestros de 35 para arriba, a los que ya estan en las aulas y tienen un conocimiento y competencias más bien cerca del cero absoluto. A estos ¿quién les iluminará el camino?
Parece que los resultados de la encuesta que comentaba el otro día y, especialmente, el apartado referido a la respuesta de los alumnos sobre quien les ha iniciado en el uso de las nuevas tecnologías ha levantado alguna ampollita.
Otro gallo nos cantaría si, como dice el señor Polanco, en lugar de estar discutiendo sobre el sexo de los ángeles la política educativa se centrara en concretar acciones educativas directas que persigan objetivos terrenales.

